lunes, 13 de abril de 2009

Lomo en "manteca colorá"



Hola a todos, de vuelta a la normalidad y con algunos excesos culinarios, ¡alegría para el cuerpo!.
La manteca colorá con su buen lomo no es precisamente una comida ligerita....pero que rica está. Eso si, con un buen pan de estos que tenemos por nuestra tierra.

Hace mucho tiempo que intento hacer manteca colorá. La pella no es fácil de encontrar aunque la encargues, así que se mi madre se ocupó de obtenerla. De todas formas, tenía que hacerlo con ella que era quién me iba a enseñar. Yo tenía el recuerdo, pero lo mejor es tener a la maestra al lado, aprovechando estas vacaciones.

Así que antes de empezar la operación bikini que media España comienza tras los excesos de las vacaciones, yo me despedí de la Semana Santa dando buena cuenta de este manjar.

Los ingredientes son orientativos, según guste a cada uno. A nosotros nos gusta así:
Ingredientes: 1 kg. de lomo de cerdo, 1 kg de pella, un puñadito de orégano, 3 cucharaditas de pimentón, una cucharadita de vinagre, un poco de sal, 1 cabeza de ajos, 2 hojas de laurel y agua.

Elaboración: Se pelan los ajos. En un mortero se van machacando junto con la sal. Cuando estén machacados se pone el orégano, el pimentón, el vinagre y el agua y se mezcla todo.
En un bol ponemos la carne troceada junto con la pella también troceada y limpia.
Se vierte el contenido del mortero sobre la carne y la pella y también las hojas de laurel. Se mezcla todo muy bien.
Lo dejamos macerar mínimo 24 horas, removiendo de vez en cuando para que el aliño se coja muy bien por todas las piezas.
Pasado este tiempo ponemos el contenido del bol en una cacerola antiadherente, a fuego medio, más bien lento. Vamos removiendo para que no se pegue, con cuidado que no se rompan los trozos de carne. La pella se irá derritiendo y la carne se va friendo. Tardará más o menos entre 45 minutos y una hora.
Pasado este tiempo se pone el lomo en los cuencos donde vayamos a conservarlos con la manteca y vertemos la grasa líquida colándola debidamente y que cubra la carne.
Se deja enfriar y que vaya cuajando a temperatura ambiente.

La carne se conserva estupendamente varios días estando cubierta de manteca.